Onboard Space simplifica la navegación, haciéndola más accesible y conectada para cualquier persona que quiera pasar tiempo en el mar.
Por qué lo creamos
Creamos Onboard Space con dos objetivos muy claros.
Queríamos que el acceso a oportunidades reales de navegación fuera más rápido y transparente tanto para la tripulación como para los propietarios de embarcaciones.
- Ayudar a la tripulación a descubrir oportunidades de navegación en todo el mundo y solicitar al instante.
- Ayudar a los propietarios de embarcaciones a publicar oportunidades y gestionar directamente las solicitudes de tripulación.
Nuestro objetivo es facilitar que la comunidad náutica se conecte, genere confianza y salga a navegar.
Nuestra historia
Todo empezó en un pantalán, observando a navegantes, a menudo boat hitchhikers, recorrer los pantalanes buscando un yate rumbo a mar abierto.
Venían de todos los rincones del mundo, pero compartían el mismo espíritu: un profundo amor por el océano y sed de aventura.
Oportunidades de navegación como estas solo existen gracias a la generosidad de los propietarios que abren su casa y acogen a otras personas a bordo. Ese espíritu de confianza es lo que hace única a esta comunidad.
Creamos Onboard Space para cerrar la distancia entre quienes buscan una plaza a bordo y quienes la ofrecen. Nosotros construimos la plataforma, pero fue la comunidad náutica quien realmente le dio vida.
Sobre la fundadora
Mi camino empezó lejos del mar, en puestos de administración y contabilidad en la City de Londres, pero mi corazón siempre estuvo en el agua. Con el tiempo tomé la decisión de dejar esa carrera para seguir la llamada del océano.
Desde entonces he recorrido más de 15.000 millas náuticas por el Mediterráneo, Caribe, Atlántico y Pacífico, incluyendo una travesía inolvidable de Panamá a Nueva Zelanda.
A finales de mis treinta hice la transición a vivir a bordo y navegar a tiempo completo. Durante esa etapa compré mi propio Jeanneau de 40 pies, obteniendo una visión directa de la realidad de tener una embarcación, su mantenimiento y el verdadero significado de formar parte de una tripulación. Mi trabajo en astillero también reforzó mi conocimiento práctico sobre cómo se construyen, reacondicionan y operan los barcos. A lo largo de los años he navegado por Grecia, Italia, Túnez, Marruecos y España, viviendo largos periodos en el mar y aprendiendo desde la experiencia real.
Navegar es algo profundamente personal para mí. Mi padre fue jefe de oficiales en la marina mercante; gracias a él desarrollé un respeto de por vida por el océano y una conexión permanente con él.
He afrontado temporales duros y también he cruzado tramos de mar en calma absoluta; he hecho guardias nocturnas bajo cielos inmensos llenos de estrellas y he compartido momentos inolvidables con delfines y ballenas.
Por el camino he conocido a personas increíbles de todos los rincones del mundo: desde navegantes que dieron la vuelta al mundo en solitario y skippers de traslados, hasta tripulaciones de regata y profesionales de superyates. He compartido el mar con instructores y pescadores de altura, así como con familias de crucero, clientes de charter y personas liveaboard.
La comunidad náutica es, sin duda, una de las más diversas e inspiradoras del mundo.